Archidiócesis de Valladolid
Arzobispado y Diputación destinarán un millón de euros a la conservación y reparación de iglesias y ermitas de la provincia
10 de julio de 2026
El Arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, y el presidente de la Diputación Provincial, Conrado Íscar, han firmado este viernes el convenio de colaboración para la conservación y reparación de iglesias y ermitas de la provincia.
Ambas instituciones renuevan, así, su compromiso con la preservación del rico patrimonio eclesiástico de la provincia y su adecuada transmisión a las generaciones futuras. Gracias a la anterior edición de este convenio, pudieron llevarse a cabo distintas obras de reparación, rehabilitación, consolidación y arreglos en 44 templos.
El Arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, ha resaltado que la firma de este nuevo convenio “es un buen ejercicio de colaboración institucional ante una realidad que en todos nuestros pueblos se aprecia mucho” como es “la importancia del templo”.
El templo, ha incidido, desde su propia dimensión religiosa y para la administración de los sacramentos, pero también en sus dimensiones de “acogida”, de la “vida social” y de su importancia “histórica, artística y cultural”.
Por todo ello, ha destacado monseñor Argüello, es “una buena noticia” esta rúbrica ante una responsabilidad “grande” como es el mantenimiento del rico patrimonio eclesiástico de la provincia.
Por su parte, el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, subrayó que este acuerdo representa un “compromiso firme” con la conservación de inmuebles. “Son, sin duda, buena parte de nuestra identidad”.
En este sentido, el presidente indicó que los edificios religiosos de nuestra provincia “son parte esencial de nuestro patrimonio histórico, artístico y cultural y constituyen un claro punto de unión de nuestros municipios”.
Asimismo, Íscar reafirmó el compromiso de la institución provincial con esta línea de colaboración. “Con esta cofinanciación al 50 por ciento es un ejemplo claro de cómo la colaboración entre instituciones da sus frutos en beneficio de los vecinos”.
500.000 euros repartidos en dos anualidades
El Pleno de la Diputación dio en el mes de junio su visto bueno a la aprobación del convenio firmado hoy entre el Arzobispado y la Diputación, según el cual cada institución se compromete a destinar 500.000 euros a las obras objeto de este Convenio para la conservación y reparación de iglesias y ermitas ubicadas en municipios y entidades locales de menos de 20.000 habitantes y que no ostenten la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) ni hayan iniciado ya los trámites para obtener esta categoría.
Esta aportación de 500.000 euros se dividirá, a su vez, en dos anualidades de 250.000 euros cada una para su abono en los años 2026 y 2027.
A este millón de euros que aportarán conjuntamente el Arzobispado y la Diputación hay que sumar otro 20 por ciento, que aportarán los ayuntamientos y entidades locales menores que resulten beneficiarios de las ayudas del Plan de Conservación y Reparación de Iglesia y Ermitas. Por lo que la inversión final ascenderá hasta los 1.200.000 euros.
El Convenio regula, además, la creación de una comisión, integrada por dos representantes del Arzobispado y dos de la Diputación Provincial, que será la encargada del estudio, clasificación y valoración de las solicitudes presentadas conforme a los criterios que establece ya el propio Convenio.
Podrán ser objeto de ayuda todas aquellas obras de reparación, sustitución o restauración de elementos estructurales de la edificación, tales como muros y cimientos, bóvedas, estructuras de cubiertas y otras análogas. También serán tenidos en cuenta, entre otros, criterios como la urgencia de la intervención en atención al estado físico que presente el templo, la gravedad de la patología que se pretenda reparar para el conjunto del inmueble y su notorio valor histórico, cultural o arquitectónico, a pesar de no disponer de una especial protección.
De igual modo, se considerará el uso religioso del templo, así como la frecuencia de uso, dando prioridad a las iglesias frente a las ermitas, salvo que quede acreditado el uso habitual de las mismas. Así mismo, se tendrá en cuenta también a aquellos solicitantes que tengan concedida ya alguna fase de ejecución de la obra objeto de subvención en años anteriores y que solicite ahora una nueva intervención necesaria para la finalización y puesta en uso del templo en cuestión. Otro criterio secundario será que los solicitantes no hayan obtenido ayudas en el marco de este Plan en los últimos 10 años.