Archidiócesis de Valladolid

Concelebrar con el Papa en una Misa para la historia de España junto a cientos de sacerdotes y obispos: “Fue muy intenso”

8 de junio de 2026


Entre los cientos de sacerdotes y obispos que tiñeron de blanco con sus casullas, estolas y albas la Plaza de Cibeles de Madrid durante la Santa Misa y posterior procesión del Corpus Christi que presidió el Papa León XIV el domingo 8 de junio, se encontraban varios presbíteros vallisoletanos, además del Arzobispo de Valladolid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello, y el Arzobispo emérito, el cardenal Ricardo Blázquez.

En una de las áreas más cercanas al presbiterio en torno al cual acabarían congregándose alrededor de millón y medio de personas, estaba Javier Sánchez. Para este presbítero diocesano y director espiritual del Seminario de Valladolid, haber podido concelebrar con León XIV en su primer viaje apostólico a España y junto a cientos de hermanos ordenados “ha sido maravilloso”.

“En misas multitudinarias”, como la que vivió Madrid el pasado 8 de junio, “el Misterio (Pascual), a veces, queda lejano”. Nada más lejos de la realidad porque en este caso “se entró en el Misterio”, ha celebrado Sánchez”. Y, además, se sintió “una comunión grande con el Papa, con la Iglesia, con los presbíteros que estábamos allí de toda España”. “Fue muy intenso”, al volver a pasar por la cabeza y el corazón la imagen de una Iglesia “muy unida”.

De entre los muchos ecos que aún resuenan de la homilía pronunciada por León XIV, como la llamada a “volver con amor sincero” a Jesús Eucaristía y dejar “que hidrate las sequedades de nuestro corazón, para salir después a los caminos de la vida y de la historia y llevar entre la gente esta corriente de agua fresca, corriente de amor, de paz, de justicia y de alegría”, este presbítero diocesano destaca el “celo” con el que está comunicando el Papa durante su viaje apostólico a España. “Me ha parecido un hombre y un Papa con muchísima fuerza, muy ungido y con las cosas muy claras" acerca de qué es lo que quería comunicar, subraya sobre qué le transmitió al escuchar su homilía en plena Solemnidad del Corpus Christi. “Y eso”, añade Sánchez, “me ha permitido percibir también que la gente estaba con deseo de alzar la mirada, de nuevo, a Dios”, convencido de que “la esperanza en la Iglesia, también en España” se haya podido ver “impulsada de nuevo”.

Experiencia compartida con los jóvenes

Javier Sánchez es uno de los presbíteros que ha acompañado a los jóvenes que viajaron desde Valladolid para ver y escuchar al Papa en Madrid en una peregrinación organizada por la Delegación de Pastoral Juvenil.

Esta expedición, en la que este presbítero diocesano acompañó especialmente a un grupo de Effetá, logró aglutinar a jóvenes y familias procedentes de varias parroquias de la ciudad y de la provincia, movimientos y retiros de impacto, como Hakuna, Bartimeo o el propio Effetá, seminaristas, universitarios, cofrades, sacerdotes, religiosos y religiosas… así, hasta llenar un tren charter entero. Y, precisamente, esa diversas de realidades ha hecho de esta peregrinación “una experiencia muy eclesial, donde hemos podido vivir una comunión real”.

Para este sacerdote de la Archidiócesis de Valladolid “acompañar a jóvenes que van buscando a Cristo, que tienen un gran deseo de Dios es de lo más bonito”. Él es un convencido de que “los jóvenes tienen muchísimo que aportar”. Y dice más: “cuando están encendidos, puedes pedirles lo que sea porque te lo dan con creces”.