Archidiócesis de Valladolid
El padre Aderito, misionero vallisoletano en Venezuela: “Es importantísimo que desde España recen por nosotros”
1 de julio de 2026
En Venezuela, según cifras del registro de Obras Misionales Pontificias (OMP), hay 11 misioneros vallisoletanos. Uno de ellos es el padre Aderito García Ramos.
Este misionero claretiano, natural de San Llorente del Valle, un pequeño pueblo de la provincia de Valladolid, está a punto de cumplir 60 años de misión en Venezuela. Llegó en el año 1967. Este “maracucho de Valladolid”, como se le conoce allí cariñosamente por su paso por la comunidad educativa que la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (CMF) tiene en Maracaibo, donde permaneció dos décadas, reside actualmente en la casa de mayores de la comunidad claretiana de Los Dos Caminos en la Parroquia San Antonio María Claret.
A sus 87 años el padre Aderito sigue confesando cada domingo, a las ocho de la mañana, “más o menos a unos treinta” feligreses que se acercan a la Parroquia a escuchar misa. Explica a IEV que él está “bien”. El día de los terremotos, de los que se cumplen la primera semana, se encontraba junto a uno de los enfermeros que atiende la casa, que está ubicada a unas 10 cuadras —el equivalente a, aproximadamente, dos kilómetros— del lugar donde se registraron los mayores daños en Caracas.
Durante los tres primeros días tras los terremotos, esta casa de los Misioneros Claretianos se convirtió en lugar de acogida para vecinos de varios edificios cercanos que presentaban riesgo de colapso. “Me parece muy bien compartir”, apunta tras esta experiencia de acogimiento que aprovecha para ofrecer una lección de vida: “Compartir, acoger, siempre son verbos positivos; para lo negativo y estar siempre negando las cosas buenas no merece la pena”.
Un salón parroquial convertido en bodega para Cáritas
El templo parroquial apenas ha sufrido daños. En el interior de la iglesia la sacudida de los terremotos ha provocado algunas grietas en sus paredes.
Sin embargo, la comunidad de la que forma parte el padre Aderito es muy consciente de los problemas de abastecimiento que se presentarán en las próximas dos o tres semanas. Por ello, pensando en los damnificados de una tragedia que roza ya los 2.000 fallecidos y los 11.000 heridos —en su mayoría, en la región costera de La Guaira—, han convertido el salón parroquial de mayor tamaño en una bodega para Cáritas Petare, donde almacenan y desde donde se están distribuyendo ya alimentos, bebidas, ropa e, incluso, algunos colchones. Una obra “formidable, extraordinaria”, concede el padre Aderito, para atender las necesidades de los afectados también cuando sea “muy difícil”, advierte el superior de la casa, el padre Juan Bautista, hacerse con suministros de primera necesidad.

Este centro de acopio es una muestra más de la labor que Cáritas, en este caso en colaboración con los misioneros claretianos, está realizando en Venezuela, gracias a su sólida estructura diocesana y parroquial. La caridad está llegando también desde Cáritas Española, que ha liberado 300.000 euros de su Programa de Emergencias y ha puesto, además, en marcha una campaña para responder a la petición de apoyo de Cáritas Venezuela a la que se ha sumado Cáritas Diocesana de Valladolid y con la que es posible colaborar con donativos económicos a través de transferencia bancaria, por Bizum o en la misma sede de la entidad en la calle Santuario, 24 bis.
En este sentido, cabe recordar que las colectas de los primeros domingos de mes, como el próximo 5 de julio, son tradicionalmente destinadas a Cáritas. Y son varias las parroquias de la provincia y la ciudad de Valladolid que destinarán también las del sábado 4 a Venezuela.
Orar por Venezuela desde España: “Importantísimo”
La Archidiócesis de Valladolid permanece unida en oración a Venezuela. El pasado 28 de junio se celebró en la Parroquia de San Isidro Labrador una primera misa por todos los afectados por los terremotos y sus familiares a la que acudieron muchos fieles de origen venezolano. Y el próximo martes 7 de julio habrá otra más en la Parroquia de Santo Toribio de Mogrovejo.
“Cristo oraba”, recuerda a IEV el padre Aderito, quien considera “importantísimo” que España rece por Venezuela en estas horas de dolor e incertidumbre. “Siempre la oración es importante”, remarca este misionero claretiano, que anima a los vallisoletanos a rezar ya sea de manera “particular” o de forma “comunitaria”.