Archidiócesis de Valladolid

Monseñor Argüello identifica controversias “de actualidad” en la jornada “De Isabel la Católica a la Controversia de Valladolid"

30 de junio de 2026


El Arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, y el director de la Comisión para la Causa de Canonización de la Reina Isabel la Católica, el sacerdote José Luis Rubio Willen, han participado este martes 30 de junio en la jornada ‘De Isabel la Católica a la Controversia de Valladolid. La Corona de Castilla y el debate que cambió el mundo: Poder, Derecho y Justicia’ con ocasión del 475 aniversario de la Controversia de Valladolid, un debate “singular”, según ha reconocido el prelado vallisoletano, que se produjo entre los años 1550 y 1551 en el Colegio de San Gregorio —hoy, sede del Museo Nacional de Escultura— y cuyo “hondón”, a ojos de monseñor Argüello, “es teológico”.

La jornada, organizada por ‘El Norte de Castilla’ y la Fundación Municipal de Cultura en colaboración con el Arzobispado de Valladolid, ha reunido a numeroso público que ha llenado la sala habilitada por el Museo Patio Herreriano.

Tras la bienvenida a cargo del alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, han tomado la palabra el Arzobispo y Presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), monseñor Luis Argüello, y Miguel Ángel Quintana Paz, doctor en Filosofía, que han protagonizado la mesa coloquio ‘La Controversia de Valladolid: compromiso espiritual, fundamento jurídico’.

Durante su intervención, monseñor Argüello ha identificado algunas controversias “de grandísima actualidad”. Y es que “de nuevo, es controvertido lo que significa ser humano”, ha reflexionado. “Por lo que hemos vivido de deconstrucción de lo humano a través de diversas ideologías que llaman con fuerza al pensamiento transhumanista y posthumanista”, ha ahondado sobre esta controversia “gorda”, como la ha calificado. Otra sería “cómo abordar la crisis de la democracia”. Crisis que para “algunos”, ha puntualizado, es “espiritual”. En este sentido, y en una Europa que “ha hecho una apuesta de organizarse metiendo a Jesucristo en el armario”, se ha preguntado monseñor Argüello “dónde encontrar una referencia para la regeneración de las democracias, cómo convivir”.

Al hilo de la primera de estas controversias actuales, monseñor Argüello ha señalado otra aparejada a la pregunta sobre el ser humano, que es la familia y el concepto de familia. El momento es “inédito”, ha señalado, atendiendo a una tendencia creciente de hombres y mujeres que no se plantean tener hijos. Esta es para el prelado una “gran” controversia que enfrenta el mundo de hoy.

La última controversia tiene que ver con lo que el Arzobispo de Valladolid considera la salida de un mundo “estático”, de un mundo rural como el que él conoció y que ya “desapareció”, por otro que vive la “movilidad” y los movimientos migratorios. En este sentido ha lanzado una doble pregunta al aire: “¿Cuál es hoy el concepto de nación sobre el que se fundamenta la soberanía nacional o el concepto de pueblo?”. Monseñor Argüello ha sostenido que “el multiculturalismo no funciona, provoca barrios segregados y segregadores” y ha abogado por “una propuesta intercultural”. “Pero si decimos “inter”, hemos de encontrar un punto “inter” sobre el que asentar una convivencia, una fundamentación y una regeneración de la democracia”, ha puntualizado.

El prelado vallisoletano se ha referido, además, a lo que considera uno de los “nuevos leviatanes”: la Inteligencia Artificial (IA). Citando estudios recientes sobre la IA, monseñor Argüello ha advertido de que los parámetros éticos bajo los que operan las plataformas “dominantes” son “consecuencialistas”. O lo que es lo mismo, que para los algoritmos en los que se baja mayoritariamente la IA “el fin justifica los medios”.

“A Dios lo que es de Dios”

Preguntado por el moderador de la jornada, Carlos Aganzo, sobre la reciente visita del Papa León XIV a España y la posible recuperación o pérdida de principios religiosos, el Arzobispo de Valladolid y Presidente de la CEE ha considerado que “hemos iniciado un tiempo postsecular” en el que “ciertamente, hay búsquedas de espiritualidad”. Y dentro de estas búsquedas “algunas” tienen por objetivo “volver al origen y a fuentes de la gran tradición cristiana”.

Desde ese tiempo, que el Papa Francisco llamaba “cambio de época” y el que el Concilio Vaticano II “afirmó también con fuerza”, ha precisado monseñor Argüello, el Papa León XIV ha llevado a cabo en España “un ejercicio de lo que significa la Doctrina Social de la Iglesia, es decir, la Iglesia situada en el mundo” con la dignidad humana como “línea roja”, reconociendo al mismo tiempo que “los criterios para organizar el bien común son discutibles”, como ocurrió en la citada Controversia de Valladolid.

El Arzobispo ha compartido, además, su impresión de que la presencia de León XIV y la respuesta en las calles durante los diferentes actos públicos tiene relación con el pasaje evangélico: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. “Que, a veces”, ha explicado monseñor Argüello, “se interpreta como mundos separados, pero que es decir que el Cesar no es Dios; ni sus leviatanes, ni su relativismo moral, ni su positivismo jurídico es Dios”. Pero también cree que “ha suscitado una emoción que hay que transformar en virtud y una conciencia de pueblo católico”. Y se ha atrevido a decir más: “de nación española”.

Isabel la Católica

Por su parte, José Luis Rubio Willen ha compartido conversación con José Luis López-Linares, escritor, director de documentales y productor de cine, durante la segunda y última de las mesas coloquios, titulada ‘Isabel I de Castilla: el proyecto de España y su continuidad en Hispanoamérica’.

Durante su intervención, el sacerdote y director de la Comisión para la Causa de Canonización de la Reina Isabel la Católica, ha calificado de “proeza” el descubrimiento y posterior evangelización de América, que hizo que España se convirtiera “en un estado moderno, con una administración real, más profesional y menos dependiente del poder feudal”.

Consciente de que “toda obra no es perfecta porque la perfección solamente está en Dios”, Rubio Willen ha defendido que “América es el comienzo de una nueva organización en todos los sentidos” y ha denunciado las “revisiones injustas, a destiempo y desequilibradas”, al tiempo que ha recordado que “el cristianismo es civilización y el corazón de esta civilización es la religión”. “Esto es importante tenerlo en cuenta”, ha remarcado, destacando también cómo el mestizaje que se produjo con la autorización que hizo la Corona de Castilla —en esto fue también pionera— de los matrimonios mixtos, no se redujo a la raza, sino que se extendió a otros campos tan dispares como la agricultura o la gastronomía.

A modo de conclusión, Rubio Willen ha afirmado que este acontecimiento histórico “inmenso” marcó “el nacimiento de una monarquía universal que quiso unir fe, justicia, derecho y misión”; que, a su muerte, la reina Isabel la Católica “dejó una España más pacificada y organizada que la que había recibido, y una América naciente, pero ya incorporada a una visión de gobierno; y que “la conciencia moral de América está en el testamento y codicilio” de Isabel I de Castilla, donde “vemos su olor a santidad”. Precisamente, el “problema de conciencia” que genera en su marido Fernando saber “si realmente está cumpliendo” con las últimas voluntades de Isabel, así como las bulas alejandrinas, que les marcaba el camino de la evangelización de América tras su descubrimiento, han sido algunos de los puntos identificados en esta jornada por el Arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, como puntos “de arranque” de la Controversia de Valladolid.